Un testimonio de homofobia en primera persona. ¿Quién dijo que estaba todo hecho?

No a la homofobia

Muchas creen que ya está todo hecho. Que la discriminación y homofobia contra las que seguimos luchando de manera activa no son más que un residuo de algunos que prefieren vivir en un gueto. Nada más lejos de la realidad. La homofobia sigue existiendo en nuestro día a día, en las calles, en los restaurantes. En todos sitios.

Acabo de leer el relato que Gabi González, un chico gaditano, ha compartido en Facebook. Un testimonio de un caso de homofobia vivido justo ayer en primera persona y en una ciudad como Madrid, en la que se supone que hay mucha más tolerancia por aquello de ser una gran ciudad. En este post poco importa lo que yo diga. Aquí lo relevante son sus propias palabras. Así que allá van.

Domingo 19 de mayo, 15.00h, lugar VIPS Plaza de los Cubos (Madrid). Restaurante lleno, propio de un domingo de lluvia en el centro de la capital.

Decido quedar allí con un amigo. Entro, pido una mesa y nos sentamos. Resultó que esa mesa situada en una esquina del restaurante, me llevaría a vivir una situación de completo drama, al menos para mí. Así lo viví yo.
Mientras esperábamos la comida, mi amigo, sentado frente a mí, decidió lanzarse y darme un abrazo y un beso. El beso se paró en seco. El “señor” de la mesa de al lado, un padre de familia que comía con sus hijos y su mujer, se levantó y dio un golpe seco y fuerte en mi mesa. No entendía qué pasaba, ni yo, ni nadie. Todos miraban mientras esa “persona” gritaba, mientras nos insultaba. “FUERA DE AQUÍ, TENÉIS QUE IROS”, “ME ESTÁIS MOLESTANDO, ESTÁIS MOLESTANDO A MIS HIJOS”, “¡FUERA!”. Apareció el encargado, y algunos camareros del restaurante que intentaban calmar a este “individuo”. “ESTOS DOS SE ESTÁN BESANDO, Y ME ESTÁN MOLESTADO”, y así un no parar.

Yo no entendía nada, ni supe reaccionar. Con lo que yo soy, me quedé sin mediar palabra. Era la primera vez en mi vida que vivía una situación de HOMOFOBIA. Y la primera que vivía en primera persona. Vergüenza. Como 40 mesas y un promedio de 150 personas pusieron los ojos en mí, y en mi amigo, que no habla español y que no comprendía qué pasaba. Pese al momento de confusión, pude explicarle. Él me decía que nos fuéramos de allí y que nos quitásemos de problemas. Yo no quería irme. ¿Irme por qué? ¿Por ser GAY? ¿Por recibir un beso de un amigo? En la vida.

El encargado lidiaba con esa “fiera” que insistía en que le estábamos molestando. Nos levantamos mientras el resto de comensales nos miraba atónitos y nos decían que no nos fuéramos, que los que tenían que irse eran ellos. Este padre de familia de unos 40 años, junto a su servidora mujer y sus hijos con educación y principios de dudoso valor. Pobres por tener a un padre así. Me levanté junto a mi amigo, y decidimos irnos pero la gente no nos dejó. Se levantaron como 10 personas que nos mostraron su apoyo y su cariño.

NO NOS FUIMOS. Se fue esa familia, mientras el “padre” decía que como el encargado no hacía nada entonces eran ellos los que se iban. Vivir esto en primera persona DUELE. Mucho más que un puñetazo en toda la cara. Me sentí pequeño, distinto por primera vez en mi vida.

ESTA ES MI DENUNCIA. MI DENUNCIA SOCIAL.
MI APOYO INCONDICIONAL A TODOS LOS QUE HAYÁIS PASADO POR ALGO PARECIDO.

Mi agradecimiento a todas esas personas que sin conocerme se acercaron y me cogieron del brazo para no irme. Gracias al staff VIPS PLAZA DE LOS CUBOS.
Gracias a mi familia por quererme.

Desde este momento esta historia no es solo mía, es tuya que la estás leyendo. Si la quieres compartir, hazlo.

STOP HOMOFOBIA

Es realmente una situación muy desagradable, aunque me voy a permitir quedarme con lo positivo. La actitud de ese señor homófobo es lamentable, pero, al contrario, la actitud de todas esas personas que apoyaron a Gabi y a su amigo y que impidieron que se fueran, es totalmente de aplauso. Tal vez en otros tiempos, habrían sido muchos los homófobos y uno el tolerante. Por fortuna, ahora es al revés. Bravo.

En Ambiente G | Un joven gay es asesinado en Rusia


Tagged: ,


Sobre

Antes llevaba antifaz y castigaba. Ahora solo llevo barba. Periodista y escritor. Autor de 'La muerte no huele a nada', Premio Shangay 2011 a Mejor Libro LGTB del Año. Blogueando desde 2005, que se dice pronto. Gay. Sí, con todas las letras.


'Un testimonio de homofobia en primera persona. ¿Quién dijo que estaba todo hecho?' tiene 20 comentarios

  1. 20/05/2013 @ 13:56 mptres

    Joder, no me considero un tio de lágrima facil, ni he vivido una situación ni por asomo parecida, pero al leer el relato me he imaginado como me sentiría ene se momento y se me han caido dos lagrimones como dos castillos de grande.

    Desde aquí me gustaría decirle a Gabi que de esta experiencia se quede con lo bueno de las personas que se pusieron a su favor y encontra del becerro ese.

    Un fuerte abrazo

    Responder

  2. 20/05/2013 @ 14:16 newtoy

    Da rabia pensar que hay mucha gente asi. No solo los que lo dicen sino los que lo piensan y callan. ME ENCANTA que el subnormal homofobo ese se cabree tanto y no pueda hacer nada para evitar la situacion, jajaja. Gracias que la sociedad esta de nuestra parte y van a tener que limitarse a cerrar la boquita y resignarse, igual que ocurria con nosotros hace 20 años pero a la inversa, y con la diferencia de que no hacemos daño a nadie. Os animo a todos a no cortaros ni un pelo para dar muestras de cariño a vuestra pareja o quien sea en cuanto veais la minima mirada o gesto despectivo de quien esta al lado. Es como decirle “te molesto? Pues ahora te vas a enterar.” Es como enseñar un filete jugoso a un perro rabioso enjaulado entre rejas, podra ladrarpero no podra hacerte nada, asi que os animo a menear ese delicioso filete que son vuestras muestras de afecto delante de las narices de todos los fachas, retrogrados y homofobos que se os pongan por delante.

    Responder

  3. 20/05/2013 @ 14:24 wiccan

    Ojalá todos los casos de homofobia fuesen como este, con una respuesta de la gente contra el homófobo.

    Responder

  4. 20/05/2013 @ 14:36 marcelo65

    Ustedes me perdonaran y sé que la violencia no lleva a ninguna parte, pero yo que soy de armas tomar y de no quedarme callado, al primer grito e insulto del energumeno le parto y le parto una botella en la cabeza. Bien por la gente del restaurante. Bien por la gente que dio su apoyo. Burros hay en todas partes.

    Responder

    • 20/05/2013 @ 18:36 diegocm

      El problema es que si haces eso,te pones a su nivel,y este es uno de esos casos en los que hay que demostrar que somos mejores personas que ellos.

      Responder

  5. 20/05/2013 @ 15:05 humaworld

    Tuvo bastante suerte de que el golpe que dio fuera en la mesa y que la gente se levantara a apoyarlo… peor es ir por la calle que te peguen y que nadie haga nada…

    Responder

  6. 20/05/2013 @ 15:28 chrischris

    Yo nunca he tenido una situación así, ni espero tenerla y se que no todos tenemos el mismo carácter pero, si a mi me gritara un señor así un par de cosas le diria sin levantar la voz, por supuesto no me hubiese movido, aun así bravo por él y por todas esas personas que supieron reaccionar como es debido! Poco a poco parece que vamos entrando en el siglo XXI

    Responder

  7. 20/05/2013 @ 16:20 teritriano

    Lo que no entiendo es por qué tiene que molestarle y armar ese jaleo. Cuando veo a parejas besándose en la calle, principalmente hetero, pues me incomoda y miro para otro lado o me busco otro camino para no molestar pero no hay razón para evitar que se besen ni tienes derecho para interrumpirlos.

    Responder

  8. 20/05/2013 @ 16:49 ssoniar

    Lo importante es quedarse con lo positivo y si se tiene que sentir mal que sea por la vergüenza ajena que da ese individuo y su pobre familia por su pésimo comportamiento y su mala educación.

    Responder

  9. 20/05/2013 @ 19:39 ferriolcillo

    Lo que más jode es que haya gente que le resulte indiferente, o que sí fuera una pareja heterosexual no diría nada, o… Busca la opinión que más te mole. En estos momentos recuerdo las palabras de Cameron, el primer ministro inglés, en su discurso en defensa de los derechos de la comunidad LGTB, en concreto el matrimonio igualitario -que no gay, también existen las parejas de dos mujeres (como identidad sexual)…. Lesbofobia encubierta?-, cuando dijo que lo más conservador que hay es defender y potenciar los vínculos, ya que son los que nos definen como sociedad, como comunidad, como individuos. El rechazo no nos lo debería provocar “el diferente”, nos lo debe provocar la indiferencia, la falta de valores, el nulo respeto a la integridad y dignidad del otro, la falta de coherencia -y de honor y palabra- …. Llega, en multitud de ocasiones, más respeto y honor, incluso una vida más cercana a los valores de «Cristo Rey» en un maricón que en un dominguero visitatemplos. Yo no me hubiera ido, que se joda el meapilas.

    Responder

  10. 20/05/2013 @ 22:45 pilimili

    Intolerantes, locos e idiotas los va a haber siempre (pena por sus hijos). Suerte que hoy en día la gente se levanta y defienden.

    Responder

  11. 21/05/2013 @ 08:56 azurares

    Menudo elemento… Yo personalmente ni me mola dar besos ni verlos en público, me da mucho corte eso jeje pero amos, que hay que tener un pelin de respeto. El otro día en un bar estaba pagando y habia un chico y una chica que se estaban dando el lote bestial al lado mia y me estaban molestando igual… es que una cosa es un pico y otra meterle la lengua hasta la garganta! No se, yo esas cosas las reservo para casa ^.^

    Responder

  12. 21/05/2013 @ 09:41 amelies

    Qué buena la reacción de la gente, ese apoyo… parece que en la sociedad sí se pueden ver los frutos de los pasos que damos, de hecho, pienso que de no haber sido así, si yo me hubiese visto en esa situación, posiblemente como dijo su amigo, para evitarte lios, el final hubiese sido otro.
    La homofobia, desgraciadamente, pienso que será como el racismo, que por mucho que se haga, siempre habrá un grupo reducido ancaldo en unamentialidad retrógrada, diciendo cosas absurdas como “ESTOS DOS SE ESTÁN BESANDO, Y ME ESTÁN MOLESTADO”. Si a ese hombre le molesta un beso, qué entenderá por amor???
    Y me planteo que pasaría si alguno de sus hijos fuera gay… :s

    Responder

  13. 21/05/2013 @ 11:18 petitsuisse

    Se puede estar a favor o en contra de todo en esta vida, por mucho que algunas posturas resulten dificilmente comprensibles, pero el respeto que ese Sr. pedía para su familia no lo mostró en ningún momento hacia los demás. Tuvo que importunar no solo la comida de esta pareja que no molestaba a nadie (y quien se molestó fue por que quiso) sino a todas las personas que pasaban su sábado de forma relajada en buena compañía. Este tipo de gente es la primera que exige algo que no muestra hacia los demás, no se si porque creen en la existencia de ciudadanos de primera y “despojos” de segunda, pero además de estúpidos (y muchos adjetivos más) resultan ser unos más hipócritas.
    Tolerancia 0 para este tipo de actos. Respeto
    Tal odio se me ocurre de donde puede venir, la represión es mala..

    Responder

  14. 21/05/2013 @ 13:37 ivancast

    Madre mia, la verdad es que termine como termine, te fastidia ya el dia vivir situaciones como esta. La verdad es que afortunadamente no me ha tocado vivir nada parecido todavia, aunque me da miedo a veces que me pueda pasar algo asi. Pero de todas formas, me quedo con la reaccion de las demas persona, que insistieron en que no se fueran, que ellos no estaban haciendo nada malo y que el unico que se estaba portando como un energumeno y haciendo cosas malas era ese tio. Me alegro que la gente les mostrara su apoyo, cosa que dice mucho de lo que hemos avanzado. Por supuesto, quedan personas como el tipo ese que se creen con derecho a decidir como se debe comportar las otras personas, pero de todas formas creo que debemos estar contentos por lo que se ha avanzado. Que en otros lugares la cosa esta mucho peor. En otros lugares no solo el hombre ese se hubiera cabreado, sino que encima les habrian hecho irse a los chicos que se besaban. Esta claro que aun queda mucho por hacer, a la vista esta, pero tambien esta claro que la situacion ha mejorado mucho para muchos de nosotros.

    Responder

  15. 21/05/2013 @ 14:10 minguelita

    últimamente me estoy enfrentando a la homofobia casi a diario, he pasado de vivir en un mundo liberal donde nunca he tenido que enfrentarme a nadie ni tener que callarme ante nada, por decirlo de algún modo, jamás he tenido la oportunidad de hablar con la homofobia y tratar de entenderlos… ahora mismo trabajo en un geriátrico dirigido por monjas, mi pareja tiene dos hermanos curas, y su familia ultracatólica pos os podéis imaginar… todo esto me ha llegado de golpe y a veces incluso me supera.. su familia (ella ha sido luchadora toda su vida y les ha plantado cara, pero soy su primera pareja “oficial” y claro ahora si que lo ven con sus propios ojos y no por lo que cuentan los demás),no me dirigen la palabra, no se ni cuantas veces me han visto que ni si quiera me han preguntado a que me dedico ni nada por el estilo, alucino y trato de llevarlo de mostrarme un ser normal.. por otro lado en el trabajo alguna vez ha salido la conversación todo mu tabú hasta que tuve la oportunidad de hablar inocentemente con una usuaria de una boda gay.. ella decía que no se podían jurar amor eterno porque los gays eso no lo sienten.. yo le decía que claro que lo sienten que si se lo juran es porque están enamorados..a ella no le cabía en la cabeza, decía que dos personas del mismo sexo no se podían enamorar que eso no existía, aceptaba que si quisieran “darse por culo” pos que adelante, pero que no existía el amor.. yo le decía que estaba equivocada, que si que se enamoraban y que lo que hacían no era “darse por culo” sino que se amaban y se entregaban… ellos, esos seres rabiosos que nos consideran extraños consideran que no sentimos, que solo nos guía el vicio, que estamos perdidos cual yonkis y que moriremos por un chute mal dado.. es lo que piensan de nosotros y les da miedo, rabia por pensar que nos hemos dejado llevar y que somos contagiosos, mucha paciencia hemos de tener para poco a poco ir explicándoles que somos iguales y que sentimos lo mismo.. buf ni me imagino como sería mi vida 30 años atrás -.-

    Responder

  16. 22/05/2013 @ 10:01 versi

    ¡Los pelos como escarpias!

    Por un lado me produce una profunda pena que esto pueda seguir ocurriendo y por otro me llena de orgullo que la actitud reprochada por la mayor parte de la gente fuera la homófoba.

    Aunque el cambio sea lento lo importante es moverse.

    Ánimo para Gabi y compañía!

    Responder

  17. 22/05/2013 @ 11:49 Dorada Al Sol

    Si estuviese en Madrid me iba al VIPS de la plaza de los Cubos con mi chica.
    Pediríamos lo más caro de la carta, nos daríamos de la mano, nos daríamos unos besitos y dejaríamos buena propina.
    Gracias

    Responder

  18. 27/05/2013 @ 02:01 robinhood

    Yo no he vivido una situación directa, pero si indirectamente. Mi hermana tiene un amigo gay, el típico chaval delgadito, afeminado, todos los dias que iba a mi casa a ver a mi hermana y un chico de mi barrio se metia con el. Para que os hagais una idea yo mido 2 metros y me paso 2 horas todos los dias en el gym. Un dia me acerque a este chico y le dije algo asi: “oye, que no todos los gays son delgaditos o afeminados, ten cuidao que algun dia te puedes llevar un susto” el chaval enmudecio, desde ese dia no le ha vuelto a decir nada. Me alegre mucho de poder parar ese ataque constante de homofobia, a dia de hoy nadie sabe el porque este chico dejo de meterse con el.

    Responder

  19. 01/06/2013 @ 12:26 marcgolab

    Hace tiempo que leí esta noticia, pero volverlo a leer produce verdadera indignación. Aunque quizás demasiado lento, esta sociedad avanza hacia la integración, y así es como debe ser. Faltaría más que se le hiciese caso a “individuos” como ese de carácter tan homofóbico… Gran artículo, por lo menos, tiene final feliz :)

    Responder


Comparte con nosotros tus comentarios.

Your email address will not be published.

Blog en Wordpress Theme Old Paper adaptado por Ambiente G